La ministra de Agricultura, Elena Espinosa y la consejera de Agricultura, Maritina Hernández visitaron por separado a finales de octubre las zonas afectadas por las lluvias e inundaciones de Benicarló y Peñíscola. ¿A qué vinieron las dos? Parece que el objetivo fuera simplemente hacerse la foto, salir después en todos los telediarios y volverse a sus despachos con el deber cumplido de haber hecho el viaje. Dicen que les falta más información, como si no hubieran suficientes antecedentes al respecto.
¿Cuántas inundaciones deberán ocurrir para ponerse a proponer medidas eficaces?. Desde el pasado 23 de septiembre se ha producido un episodio de lluvias e inundaciones en numerosas comarcas de la Comunitat que han provocado graves daños en el campo.
LA UNIÓ de Llauradors desea ayudar a las Administraciones Públicas porque tiene claro dónde están los daños y cuáles son las ayudas que necesitan los agricultores afectados. Las fuertes lluvias han provocado daños por la inundación en los cultivos y la rotura también de infraestructuras agrarias como por ejemplo márgenes, caminos o sistemas de riego, etc. Esto es lo urgente, y, luego debería subvencionarse gratuitamente el necesario tratamiento con producto fungicida que evite la aparición de hongos y enfermedades que provocan las altas temperaturas y la humedad que hay en las parcelas afectadas.
Hay mas cosas. Gran parte de los daños se encuentran en las hortalizas que si bien tienen un seguro que debería cubrir las pérdidas, lo cierto es que está tan poco adecuado a la realidad (hay que hacer una póliza por cada cultivo) que apenas se contrata. Mientras tanto, hará falta establecer ayudas directas que compensen la renta de los agricultores u otorgar préstamos a un tipo de interés mínimo. Y no hay que olvidar tampoco a los afectados por los trabajos de limpieza de cañas y la suciedad en las explotaciones.
Y, además, se debería establecer un módulo cero en la declaración de la renta del ejercicio 2008 para los agricultores afectados, la condonación o retorno del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles de Naturaleza Rústica correspondiente al actual ejercicio y de un año en el pago de las cuotas de la Seguridad Social para aquellos inscritos en el Régimen Especial Agrario. ¿Tan difícil es anunciar y poner en marcha todo esto? No se dan cuenta que nuestro territorio es propenso a este tipo de adversidades climatológicas y que con previsión las ayudas podrían ser rápidas y útiles. Da la impresión que no y eso que llueve sobre mojado.